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12.1.12

Hiperpadres o hipopadres?

Hiperpadres o hipopadres

Cuando escuché el término 'hiperpadre' puse cara de interrogación, y después me entero que también hay 'hipopadres' bueno, encontré un post muy bueno que replica ambos términos y aquí se los comparto dejando la pregunta ustedes qué tipo de padres son, hiperpadres o hipopadres?


"Hiperpadres e Hipopadres


El concepto de Hiperpadres lo conozco a través de la obra de Carl Honoré, un estudio divulgativo acerca de la sobreexigencia de algunos padres hacia sus hijos. La verdad es que me parece una aportación interesante a la cuestión de la educación de los hijos. Pero lo cierto es que yo sigo encontrando en mi realidad cotidiana y profesional más Hipopadres que Hiperpadres, es decir, más padres que no están dispuestos a apechugar con las tareas educativas de sus hijos (aquí me refiero a un concepto amplio de educación).

Este Post podría enfocar la cuestión hacia la búsqueda de un justo medio, o sea, ni tanto ni tan poco, pero esta sencilla aplicación del justo medio aristotélico se me antoja un tanto pobre desde el punto de vista teórico.

Los padres que rellenan las vidas de sus hijos de actividades, con horarios interminables y exigencias de éxito centradas en lo profesional, me parecen tan confundidos como aquellos que abandonan a sus hijos al devenir de la vida (recuerdo que un padre me dijo una vez que él no quería obligar a nada a su hijo para que el día de mañana no le pudiera echar nada en cara, cuando todos sabemos que si algún día su hijo le echa en cara alguna cosa será precisamente su pasividad educativa).







A mi entender, los Hiperpadres son una especie minoritaria de “Padres de Clase Alta”, que desean la excelencia para sus hijos, entendida ésta en su sentido socio-profesional. Quieren desmarcarse de los “Padres Chusma” mediante la elección de colegios prestigiosos y actividades extraescolares de élite. Tal vez así se sienten mejores padres… Por su parte, los Hipopadres delegan responsabilidades a las instituciones y atribuyen los problemas de conducta o de resultados escolares de sus hijos a los demás (profesores, autoridades políticas, agentes sociales, etc.). El problema de los Hipopadres es la justificación sinfín de todos los actos inadecuados de sus hijos, cuestión que se produce para evitar reconocer la propia irresponsabilidad (si reconozco que mi hijo es un maleducado, he de reconocer que yo como padre/madre algo he hecho mal) y que, bajo las leyes del efecto boomerang, acaba por deteriorar las relaciones familiares, puesto que quienes conviven con los hijos y sufren en primera línea sus desmanes son ellos mismos.


Las dos opciones son erróneas y la solución no es el justo medio sino cambiar el paradigma educativo. Realmente, ¿es tan importante educar a los hijos obsesivamente para el éxito económicosocial? Asimismo, ¿es tan difícil de entender que la paternidad conlleva la obligación de educar para que los hijos no sean una lacra para sí mismos, para la familia y para los demás?

Creo que la respuesta consiste en adoptar algunas de las premisas de la cultura slow, no tengo ninguna duda. Hay que reconstruir la escala de valores y restituir la realización personal en términos más humanos, menos comerciales. No es lógico ni saludable que los hijos pasen jornadas interminables en protofábricas, espacios destinados a uniformar y canonizar las conciencias de nuestros hijos. No es natural la opción de vivir fuera del hogar durante toda la jornada, puesto que se trata de una concepción industrial del tiempo propia del siglo XIX. Tampoco creo que sea adecuada la creencia protestante de que el trabajo libera, puesto que ésa ha sido la excusa del capitalismo para seguir con su maléfica imposición de miedo como estrategia de dominación y consiguiente enriquecimiento desigual.


La conciliación de la vida laboral- familiar no es un derecho, sino una obligación. Los Hiperpadres e Hipopadres se ríen de ella, los primeros por considerarla vagancia y extravagancia (claro, ellos son los capitalistas) y los segundos por evitar su obligación educativa como padres (claro, éstos delegan todo lo que suena a obligación a Papá-Estado).

Existe un tercer tipo de padres, inclasificables, que son los que buscan día a día reconstruir una escala de valores que anteponga lo humano y prescinda de lo accesible, lo cosmético. Una de estas prioridades, para estos padres, es el afán por distribuir sus tiempos de manera equitativa. El resto de la sociedad los mira a veces con orgullosa condescendencia (los Hiperpadres) a veces con arrogante ignorancia (los Hipopadres), mientras tanto los hijos de unos, otros y otros, se mezclan en ese escenario con vistas al futuro que es la vida. A los padres inclasificables les dedico este escrito, porque ellos por lo menos saben que no saben, como los poetas verdaderos."


Fuente: http://santiagocabedo.wordpress.com/2010/03/30/hiperpadres-e-hipopadres/
 

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