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19.9.18

19 de septiembe ayer, hoy y mañana

19 de septiembe ayer, hoy y mañana



Un día como hoy pero en 1985 comenzamos el día con una horrible sacudida, yo era una niña pero aún recuerdo los gritos, las imágenes de la televisión y las reacciones que hubo, la réplica de la noche; personalmente no vi los edificios caídos, solo lo que pasaban en los noticiarios. Mi casa tuvo algunos daños en muros, nada grave, hubo peritos entrando y saliendo de mi edificio, clases suspendidas. Llamadas de familiares a toda hora. Búsqueda insaciable de pilas, agua y latas. Pero como niña lo viví de forma muy diferente a lo que sucedió el mismo día pero el año pasado.



Para empezar después del terremoto de 8.1 que hubo una semana antes, mi alma descansó porque pensé "tembló fuerte y la Ciudad de México sobrevivió", en mi mente lo peor ya había pasado, ya habíamos superado la prueba de un temblor fuerte, vi las luces en el cielo pero repito en mi mente y en mi corazón el susto pasó y en la Ciudad de México había saldo blanco.



Cuando a las 11 am hubo el simulacro conmemorativo para recordar 1985 yo estaba en el supermercado, todo estuvo muy ordenado y seguí con mis compras normalmente, 12.30 estaba ya en casa pero me olvidé comprar un par de cosas, estaba ya un poco cansada pero tenía tiempo antes de recoger niños a la escuela, así que fui con toda mi calma a comprar lo que me había olvidado.


Cuando llegó la alerta sísmica a mi celular, sinceramente pensé que era otro simulacro, hasta que la tienda comenzó a moverse, salí corriendo pensando en una sola cosa LA ESCUELA, a sabiendas del caos que se iba a armar, tome mi coche y me salí aún temblando, en un recorrido que normalmente me toma 15 minutos con tráfico hice un poco más de media hora, a mi paso vi esta vez edificios caídos, gente corriendo, gritando, pidiendo ayuda.



Para esto, ya el chat de mamás estaba a full, avisando que afortunadamente los chicos estaban bien, a pesar de eso yo iba callejoneando para cortar camino lo más que podía, al llegar al colegio me solté a llorar porque estaba muerta de miedo, tener a tu familia en un lugar diferente cuando una tragedia de esta magnitud pasa es muy angustiante.



Al ir en el coche ya con la tropa a bordo, y sabiendo que todos estábamos a salvo mi segunda preocupación llegó, MI CASA! Porque a mi paso lo único que veía eran edificios medio caídos, centros comerciales derrumbados, realmente lo viví de una forma más traumática que cuando era niña, afortunadamente mi casa no sufrió daños.


Definitivamente fue un horrible recordatorio que en el mismo día temblara y la ciudad quedara otra vez fracturada, rota, y no por los daños materiales sino por la tristeza, el luto, la perdida de personas y de la seguridad. Personalmente me sentí muy dolida con lo que sucedió en el colegio Rebsamen, angelitos que seguramente ya están en el cielo, pero no me podía, (no me puedo) sacar del corazón a las familias, a las madres, padres, hermanos, abuelos de los pequeños.



Ahora solo queda estar preparados, porque ya vimos que las tragedias pasan sin avisar, con terribles coincidencias de fechas pero no olvidar tener papeles, identificaciones, agua, linternas en caso de que algo suceda.



19 de septiembre te odié en 1985, te odié en 20017 y te seguiré odiando siempre.


Signature Karina

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